Viburnum opulus, también conocido comúnmente como bola de nieve, mundillo, sauquillo o viburno.

Pertenece a la familia de la Caprifoliaceas y es del género que incluye árboles y arbustos, siendo alrededor de unas 200 especies. La mayoría de ellas, procedentes del Hemisferio Norte, América del Sur y la Isla de Java.

Características de la Bola de Nieve

Se trata de un arbusto que puede alcanzar a medir de los 3 a los 4 metros de altura y los 5 metros de ancho. Tiene un porte erguido, redondo, con forma abundante y compacta, con ramificaciones arqueadas y troncos múltiples. Sus hojas son caducas, lanceoladas, de color verde oscuro, dentadas toscamente, del haz liso y el envés lanoso-aterciopelado. Las flores de esta planta son hermafroditas, planas y de color blanco. Al madurar sus flores, forman frutos carnosos, similar a las bayas, de color rojizo.

Gracias a la belleza de sus flores, en forma de cascada, es una especie ideal para emplear en la decoración de jardines. Atraen a muchas mariposas y gracias a su fruta, también atrae a los pájaros.

Esta planta, la podemos situar al sol, o a una ligera sombra. Es tolerante al frio, pero podrá vivir bien y desarrollarse si se protege del viento y las bajas temperaturas.

El riego, deberá ser abundante en verano y muy escaso en invierno, cuando haga frio.

Precisa tierra enriquecida con abono de estiércol, y un buen drenaje para que el agua del riego no encharque y ahogue la planta. Además es conveniente que en el invierno, antes de la floración se haga el abono mediante una buena cava. Mientras que en el otoño se puede incluir un abono mineral rico en nitrógeno.

Ya que esta planta suele crecer muy rápido, podría ser conveniente efectuar un trasplante cada primavera.

Respecto a la poda, requiere de una, después de cada floración, para aclarar las ramas y eliminar las ramas viejas.

Su propagación, es por medio de semillas que suelen tardar unos 18 meses en fluctuar, o bien, por acodo o esquejes ( de tallo joven, semi-maduros, de madera madura) a finales de verano, plantados a una temperatura de 18 a 20 °C.

La mayoría de los Viburnum, no padecen en exceso los ataques de enfermedades o parásitos. No obstante, si la tenemos situada en áreas sombreadas, puede ser atacada por el oidio y el moho gris.

Es una planta, que a día de hoy no se sabe mucho de ella, pero que merece la pena tener en uno de nuestros rincones. Si aún no la tienes en tu jardín, es momento de hacerlo, ya que la gran belleza de sus flores, no pasara desapercibida.

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