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La Acidanthera y su floración, alegra cualquier rincón

12 diciembre 2017

La Acidanthera, engloba un número muy reducido de especies, pero la mayoría de ellas son de origen tropical como Etiopía y Sudáfrica. La Acidanthera pertenece a un grupo de plantas bulbosas, aunque verdaderamente no se trata de un bulbo, sino de un cormo, al que se le conoce científicamente como órgano subterráneo.

El cormo es la base de un tallo, aplanada y engrosada, y a medida que va agotándose, a lo largo de la vida de esta planta, va formándose otro cormo por debajo del primitivo. Es un órgano subterráneo de reserva y hay muchas plantas que lo poseen como por ejemplo, crocus, azafrán y gladiolos.

Si mantenemos el cormo en un sitio cálido, puede permanecer durante varios años en el mismo lugar sin necesidad de ser arrancado cada temporada, no obstante si la zona es de clima frio y hay riesgo de fuertes heladas, deberemos desenterrarla cada otoño.

La Acidanthera reúne diversas peculiaridades que la hacen imprescindible en nuestro jardín: sus flores son fragantes, preciosas y florecen en otoño, cuando en nuestro jardín ya casi no existe floración de otras bulbosas. Las hojas de esta planta sin largas, lineales y pueden llegar a medir hasta 50 cm. Sus flores son tubuladas y las encontraremos agrupadas en espigas con tres o seis flores.

Cuidados y propagación de la Acidanthera

 

Todas las plantas pertenecientes al género de las bulbosas, necesitan suelos frescos, profundos, con buen drenaje y bien abonados. El abono, no debe ser estiércol fresco, ya que podría producir podredumbres en los bulbos. Por esto, es mejor agregar otro tipo de abono natural como puede ser sangre desecada o harina de huesos.

Si le añadimos estiércol, éste deberá ser fermentado y viejo. En el momento de la plantación, es recomendable espolvorear el cormo con algún producto fitosanitario fungicida, para evitar el ataque de los hongos a la Acidanthera.

Cuando las plantas hayan brotado, deberemos mantener las tierras libres de malas hierbas e incorporar un poco de abono para ayudar a favorecer la floración. Cuando ésta termine, no arranque los cormos rápidamente, más bien esperaremos a que la parte aérea se encuentre seca.

Así, la planta podrá almacenar reservas nuevas para la siguiente temporada. Si queremos realizar nuevas plantaciones deberemos arrancar las plantas y plantarlas de nuevo en un rinconcito de nuestro jardín.

Deberemos tener en cuenta que cada cormo de la Acidanthera produce otro, mucho más pequeños. Deberemos recogerlos y plantarlos en años sucesivos hasta que lleguen a alcanzar la edad y el tamaño adecuado para florecer.